Esta primera traducción íntegra del latín no solo busca hacer accesible a un lector contemporáneo una obra fundamental de la filosofía clásica, sino también esclarecer, a través de notas, los vínculos entre el contexto de Isaac Orobio y las cuestiones existenciales modernas que persisten en la actualidad:Mediante un análisis lógico meticuloso y una verificación rigurosa de las proposiciones de Jan Bredenburg, Isaac Orobio expone y revela la confusión influida por el materialismo filosófico moderno, una confusión entre la causa eficiente y la causa material. Pone de relieve la superioridad del razonamiento causal clásico frente a los razonamientos modernos contenidos en las proposiciones influidas por Spinoza. Para Isaac Orobio, Spinoza y sus contemporáneos disimulan la herejía de un nuevo ateísmo panteísta-materialista, donde Dios es reemplazado por la «Naturaleza» general de la física mecanicista, fundada sobre nuevos sofismas pretendidamente necesarios en sí mismos, ignorando así los fundamentos comunes de la lógica, la gramática, la metafísica y la ontología clá Orobio rechaza la fragmentación del concepto de verdad entre ciencia y religión, y defiende vigorosamente los fundamentos sobre los cuales la ciencia y el pensamiento religioso convergen a través de verdades paralelas y lógicas, permitiendo comprender racionalmente la creación a partir de un Agente inmaterial, el Ser necesario (la causa eficiente) que la dispone a las infinitas posibilidades (las causas materiales), actualizadas por agentes contingentes (las causas formales), con sus fines definidos (las causas finales). Mediante estas proposiciones, su obra se convierte en una referencia ineludible para quienes buscan comprender la compleja interacción entre razón, fe y Orobio de Castro (1617-1687) se distingue como el primer antimoderno en la filosofía del siglo XVII.
Certamen Philosophicum es la disputa filosófica entre Isaac Orobio y Juan Bredenburg sobre la compatibilidad de la metafísica de Spinoza con los dogmas religiosos. Bredenburg sostiene que el ente necesario actúa por necesidad eterna, concluyendo que el universo y sus acciones son necesarios, eternos y sujetos a determinismo causal. Orobio refuta esta visión, alegando que conduce al ateísmo y niega la Providencia Divina y el libre albedrío.
Aviso, p. 5; Preámbulo, p. 7; Introducción: Orobio de Castro y Espinosa sobre la creación ex nihilo, p. 13; Prólogo a la segunda edición, p. 35; 1. Introducción de Isaac Orobio, p. 43; 2. Demostración escrita por Bredenburg, p. 49; 3. Refutación de Isaac Orobio, p. 57; 4. Respuesta escrita por Bredenburg, p. 115; 5. Contrarespuesta de Isaac Orobio, p. 119; Notas, p. 143; Notas al preámbulo, p. 143; Notas al prólogo, p. 144; Notas a la introducción, p. 144; Notas a la introducción de Isaac Orobio de Castro, p. 147; Notas a la demostración escrita por Bredenburg, p. 150; Notas a la refutación de Isaac Orobio, p. 152; Notas a la respuesta escrita por Bredenburg, p. 173; Notas a la contrarespuesta de Isaac Orobio, p. 174;
El Certamen Philosophicum: Orobio de Castro y Espinosa sobre la creación ex nihilo, también subtitulado Combate filosófico por la verdad divina y natural, es una obra fundamental de Isaac Orobio de Castro (1617-1687) que se erige como un hito crucial en la defensa de la fe contra la filosofía moderna y el materialismo del siglo XVII. Orobio es considerado el primer antimoderno en la filosofía del siglo XVII. A continuación, se presenta una reseña crítica basada en los materiales proporcionados, destacando el valor filosófico de la obra y la calidad de la presente edición. Contexto y Relevancia Filosófica: El Certamen Philosophicum fue escrito por Orobio, un médico converso español que regresó al judaísmo y se convirtió en un prolífico polemista. La obra aborda la amenaza del nuevo materialismo filosófico propagado por la influencia de Baruch Espinosa. El debate no es directo con Espinosa, sino con el teólogo holandés Juan Bredenburg, quien intentó reconciliar la metafísica de Espinosa con el cristianismo. Orobio, sin embargo, sostiene que esta empresa está "radical y completamente mal concebida", argumentando que la filosofía de Espinosa, al negar la trascendencia divina, es equivalente al ateísmo. El texto se centra en la refutación de la metafísica espinosista a través de la negación de la doctrina de la creación ex nihilo. La Disputa Central: Razón, Fe y Creación: El núcleo del Certamen radica en la defensa de Orobio de la creación ex nihilo como fundamento del judaísmo, siguiendo la tradición de Maimónides. Orobio refuta sistemáticamente las proposiciones de Bredenburg, cuyo objetivo era demostrar que las verdades reveladas son contrarias a la razón. Bredenburg argumenta que la creación ex nihilo es absurda porque postula que la distancia entre el no-ser y el ser es infinita, y lo infinito no es transitable. Orobio desmonta este argumento, señalando que hablar de distancias en este contexto es un error categórico. Sostiene que la nada no es un término real ni un "extremo" en una distancia, sino la privación del ser, y por lo tanto, no hay una distancia real que atravesar. Orobio insiste en que el poder infinito de Dios (omnipotencia) le permite crear de la nada sin depender de ninguna materia preexistente. En contraposición al determinismo de Espinosa y Bredenburg, que sostiene que todo lo que existe y ocurre es necesario y eterno, Orobio defiende que la voluntad divina es eterna e inmutable, pero quiere eternamente que el universo tenga un comienzo temporal. Esto permite la existencia de la Providencia, el libre albedrío y los milagros, sin que estos últimos sean "intervenciones divinas irregulares", sino sucesos previstos en el plan divino desde la eternidad. Método y Estructura: Orobio utiliza un enfoque rigurosamente sistemático y lógico, empleando axiomas, definiciones, proposiciones y silogismos para "desmantelar mediante un meticuloso análisis lógico" las afirmaciones de su oponente. Su trabajo se distingue por reivindicar que los fundamentos clásicos de la lógica y la metafísica son las bases de la fe, ofreciendo una respuesta robusta a las visiones del mundo que desafían la noción de un Dios creador. La segunda edición revisada de 2024 optimiza la estructura del debate al seguir la progresión cronológica del intercambio de argumentos (Introducción de Orobio, Demostración de Bredenburg, Refutación de Orobio, Respuesta de Bredenburg, Contrarespuesta de Orobio), lo cual es el orden preferido por los editores sobre el orden encontrado en las ediciones latinas. Valor de la Edición Actual: La edición de 2024 ofrece varias mejoras esenciales para el lector contemporáneo: 1. Claridad del Lenguaje: La traducción al castellano actual conserva la puntuación acorde con los usos contemporáneos, favoreciendo frases más concisas, a diferencia de la edición paralela en francés que respeta el ritmo de la prosa barroca de 1703. 2. Contextualización Erudita: Incluye notas suplementarias de Jean-Pierre Rothschild (etiquetadas como "NE") que aclaran el texto en latín, y notas del traductor, Walter Hilliger, que sitúan la discusión dentro de los debates filosóficos del siglo XVII. 3. Referenciación Precisa: Se incluyen números de página entre corchetes, alineados con la edición original de 1703, permitiendo una referenciación exacta del texto latino. 4. Contribuciones Adicionales: La inclusión de un prólogo y una introducción a cargo de Walter Hilliger, Jean Pierre Rothschild y Seymour Feldman, enriquecen la comprensión de Orobio, su contexto (las polémicas con Juan de Prado), y la confrontación entre el Dios de Aristóteles y el Dios de los Patriarcas. En resumen, el Certamen Philosophicum no solo es una pieza clave de la filosofía judía del siglo XVII, sino que, en esta edición revisada, se convierte en una obra accesible y esencial para comprender la histórica y persistente confrontación entre la razón determinista y la fe en un Dios creador libre y trascendente. Si la filosofía espinosista de Bredenburg fuera un reloj que funciona perfectamente por leyes internas autoimpuestas (determinismo necesario), Orobio demostraría que ese reloj es imposible sin el relojero (Dios) que lo creó de la nada y que, además, diseñó el mecanismo para que tuviera la posibilidad (aunque rara) de alterar su ritmo (milagros o libre albedrío) sin cambiar la voluntad eterna del diseñador. Orobio argumenta que pretender que el reloj es eterno y la causa de sí mismo es negar la existencia del relojero.