Esta obra de John B. Watson constituye un tratado fundamental sobre la psicología comparada y el surgimiento del conductismo. El autor rechaza el estudio de la conciencia mediante la introspección para centrarse en el análisis objetivo de la conducta animal y humana. A través de diversos experimentos, se exploran temas clave como el aprendizaje de hábitos, la influencia de los instintos y el funcionamiento de los sistemas sensoriales. El texto detalla el uso de metodologías experimentales, incluyendo laberintos y cajas de control, para medir respuestas ante estímulos visuales, auditivos y olfativos. Finalmente, Watson argumenta que las diferencias entre especies radican principalmente en la capacidad lingüística, proponiendo una visión de la psicología basada en leyes físicas y biológicas comprobables.
Esta obra de John B. Watson constituye un tratado fundamental sobre la psicología comparada y el surgimiento del conductismo.