Finalmente, disponible en una primera traducción en lenguas modernas, la obra magna del rabino Moisés Almosnino (1515-1580), Conducta de Vida, sigue siendo hasta hoy una referencia ineludible de la literatura clásica judeoespañola. Publicada primero en ladino en 1564 con el título de Sefer Hanhagat ha-ayyim, y en 1729 en judeoespañol como Regimiento de la vida, el segundo tomo aborda la confusión del indeterminismo con el libre albedrío (II, cap. 1); cómo las virtudes nacen del libre albedrío para sobrepasar la fuerza del destino (II, cap. 2), sus condiciones (II, cap. 3); los tres tipos de fuerza o coraje, que es la primera virtud (II, cap. 4), sus 5 propiedades y sus 11 condiciones (II, cap. 5); así como las otras virtudes éticas: la templanza (II, cap. 6), las dieciséis propiedades de la liberalidad (II, cap. 7-8), la magnificencia (II, 9), la magnanimidad y sus 50 propiedades (II, 10-12), la modestia (II, 13), la mansedumbre (II, 14-16), la afabilidad (II, 17), la honestidad o verdad (II, 18-19), y la cortesía (II, 20), retomando el orden y la numeración de Aristóteles (II, cap. 1-20).Conducta de Vida se inspira en gran medida en la Ética a Nicómaco, pero supera esta fuente al inscribirse en la intersección universal de varias tradiciones: la filosofía greco-árabe, la escolástica maimonidiana y el pensamiento judío medieval.
El Conducta de Vida, Tomo 2, de R. Moisés Almosnino (1515–1580), ofrece un camino conciso hacia la ética clásica y judía. El tratado aborda las doce virtudes morales, definiéndolas como el punto medio entre dos extremos viciosos (exceso o falta), siguiendo el orden aristotélico. Se analizan la fortaleza, templanza, liberalidad, y magnificencia. También se refutan las opiniones que niegan el Libre Albedrío, argumentando que Dios no fuerza las acciones humanas.
CONDUCTA DE VIDA Tomo 2; Introducción del Traductor, p. 15; Capítulo 1, p. 25; Refutación de algunas malas opiniones, tanto antiguas como modernas, que negaron el Libre Albedrío, p. 27; Maimónides, Guía para Perplejos, Parte Tercera, Capítulo 19, sobre el conocimiento de Dios, p. 27; Se trata del conocimiento de Dios por las vías posibles, p. 31; Sentencia de Aristóteles sobre la definición de lo posible, p. 31; Capítulo 2, p. 35; Se muestra cómo el destino no fuerza a los hombres en sus acciones, p. 37; Aristóteles en Segundo de Ánimas., p. 37; Dios interviene en las obras humanas; se plantea una objeción y se responde, p. 38; Diferencia de tres clases de pecadores, p. 39; Aristóteles en su Ética, p. 41; Capítulo 3, p. 43; 1. La fortaleza (o coraje), p. 43; Las virtudes cardinales, p. 44; Definición de la Virtud, según Aristóteles, p. 45; Se declara con un ejemplo, el medio y los dos extremos de la virtud, p. 46; 2. La templanza, p. 47; 3. La liberalidad, p. 48; 4. La magnificencia, p. 48; 5. La magnanimidad, p. 48; 6. La modestia, p. 49; 7. La mansedumbre, p. 49; 8. La afabilidad, p. 50; 9. La verdad, p. 50; 10. La cortesía, p. 50; 11. La justicia, p. 51; 12. La amistad, p. 51; Capítulo 4, p. 55; I. Primera virtud, la fortaleza o la fuerza interior, p. 55; Sentencia de Nuestras Escrituras, Avot Capítulo 4, p. 55; El primer tipo de fuerza, p. 55; El segundo tipo de fuerza es esperar los peligros y soportar los trabajos, p. 56; El tercer tipo es aquel que con gran ánimo se arma contra los enemigos para defensa de su República, p. 56; Todas las tres especies de fuerza deben ser gobernadas con juicio y prudencia, p. 57; Un rey no debe exponer su vida a peligros, porque todo el pueblo depende de él, p. 58; Doctrinas de Nuestras Escrituras, p. 60; Suceso de Rabí Akiba cuando lo llevaban al suplicio, p. 61; Doctrina de Aristóteles en el Tercero de la Ética, p. 62; Capítulo 5, p. 67; Cinco propiedades de las virtudes, p. 67; Cuando Hillel iba por el camino, oyó exclamaciones procedentes de la ciudad, p. 69; Es requisito para llevar a cabo cualquier trabajo que primero se obtenga consejo, p. 71; Once condiciones sobre la cosa sobre la cual se debe tomar consejo, p. 71; Primera condición, p. 72; Segunda condición, p. 72; Tercera condición, p. 72; Cuarta Condición, p. 73; Quinta condición, p. 73; Sexta condición, p. 73; Séptima condición, p. 73; Octava condición, p. 74; Novena condición, p. 74; Décima condición, p. 74; Undécima condición, p. 75; El modo en que se debe tomar el consejo, según las circunstancias mencionadas, p. 75; El fin del consejo es el principio de la elección, p. 76; Capítulo 6, p. 79; II. Segunda virtud, la templanza, p. 79; Opinión filosófica, que no se debe tomar el punto medio en los deleites, p. 79; Se refuta la opinión citada, p. 80; Aristóteles en el segundo de Ánimas, p. 80; Aristóteles en el segundo de Anima, p. 83; Doctrina de nuestras Escrituras: Opinión de Maimónides sobre la prohibición de apareamiento, p. 84; Respuesta de Demóstenes a una prostituta que le pidió mucho dinero, p. 85; Sentencia de Nuestras Escrituras sobre el apetito concupiscible, p. 86; Aristóteles en Ética a Nicómaco, p. 88; Doctrina de Séneca sobre el comer y beber en fiestas y convites cuánto daño se hace al hombre, p. 89; Capítulo 7, p. 91; III. Tercera virtud, la liberalidad, p. 91; Doctrina de Nuestras Escrituras, p. 92; Primera Propiedad, p. 92; Segunda Propiedad, p. 93; Aristóteles en el libro cuarto de la Ética, p. 94; Tercera Propiedad, p. 94; Cuarta Propiedad, p. 95; Quinta Propiedad, p. 96; Sexta Propiedad, p. 96; Séptima Propiedad, p. 96; Doctrina de Diógenes sobre la liberalidad, p. 97; Octava Propiedad, p. 97; Novena Propiedad, p. 98; Décima Propiedad, p. 98; Undécima Propiedad, p. 98; Duodécima Propiedad, p. 99; Décima tercera Propiedad, p. 101; Décima cuarta Propiedad, p. 101; Aristóteles en el Tercero de la Ética, p. 102; Décima quinta Propiedad, p. 102; Décima sexta propiedad, p. 102; Capítulo 8, p. 105; Aristóteles Ética cuarta parte, texto quinto, p. 105; Hay cuatro razones por las cuales se puede ver que el vicio de la prodigalidad es menos reprochable que el de la avaricia, p. 105; Cuando Diógenes veía a alguien gastar demasiado, solía reprenderlo en tono jocoso, p. 107; Explicación de la segunda causa y explicación de la tercera, p. 107; Dos tipos de avaros, uno que recibe poco y otro que recibe mucho, p. 108; Se declara cómo el liberal no debe ejercitar esta virtud con la intención de adquirir fama sino por la virtud en sí misma, p. 109; Hecho de R. Yohanan ben Zakai con la hija de Nakdimon ben Gurion, p. 109; Capítulo 9, p. 111; IV. Cuarta virtud, la magnificencia, p. 111; Doctrina de Séneca, p. 111; Primera particularidad de la Magnificencia, p. 112; La segunda y tercera particularidad, p. 112; La cuarta particularidad, p. 113; La quinta y sexta particularidad, p. 113; La séptima particularidad, p. 113; Explicación de las tres cosas en que cabe la magnificencia., p. 114; Cinco características que se encuentran en el Avaro, o miserable, p. 115; Capítulo 10, p. 119; V. Quinta virtud, la magnanimidad, p. 119; La magnanimidad es la más excelente virtud; y porque el que es en ella perfecto, es preciso que lo sea también en las demás virtudes, p. 121; Primera propiedad que debe haber en el magnánimo. Sentencia de Nuestras Escrituras, p. 121; Segunda propiedad, p. 122; Tercera propiedad, p. 122; Cuarta propiedad, p. 122; Quinta propiedad, p. 123; Sexta propiedad, p. 123; Séptima propiedad, p. 123; Octava propiedad, p. 124; Novena propiedad, p. 124; Décima propiedad, p. 124; Sentencias de Nuestras Escrituras, p. 125; Capítulo 11, p. 127; Undécima propiedad de la magnanimidad, p. 127; Doctrina astrológica, p. 127; Duodécima propiedad, p. 128; Décima tercera propiedad, p. 129; Décima cuarta propiedad, p. 129; Décima quinta propiedad, p. 129; Décima sexta propiedad, p. 129; Décima séptima propiedad, p. 130; Décima octava propiedad, p. 131; Décima novena propiedad, p. 131; Vigésima propiedad, p. 133; Vigésima primera propiedad, p. 133; Vigésima segunda propiedad, p. 134; Vigésima tercera propiedad, p. 134; La mejor manera de obtener beneficios es que el solicitante mencione lo que ha recibido, no lo que ha hecho, p. 134; Vigésima cuarta propiedad, p. 135; Vigésima quinta propiedad, p. 135; Capítulo 12, p. 137; Vigésima sexta propiedad, p. 137; Vigésima séptima propiedad., p. 137; Vigésima octava propiedad, p. 138; Vigésima novena propiedad, p. 138; Trigésima propiedad, p. 138; Trigésima primera propiedad, p. 139; Trigésima segunda propiedad, p. 139; Trigésima tercera propiedad. Definición de la verdad, p. 139; Trigésima cuarta propiedad, p. 140; Trigésima quinta propiedad, p. 140; Trigésima sexta propiedad, p. 140; Trigésima séptima propiedad, p. 140; Trigésima octava propiedad, p. 141; Trigésima novena propiedad, p. 141; Cuadragésima propiedad, p. 142; Cuadragésima primera propiedad, p. 142; Cuadragésima segunda propiedad, p. 142; Cuadragésima tercera propiedad, p. 142; Cuadragésima cuarta propiedad, p. 143; Cuadragésima quinta propiedad, p. 143; Cuadragésima Sexta propiedad, p. 143; Cuadragésima séptima propiedad, p. 144; Cuadragésima octava propiedad, p. 144; Cuadragésima novena propiedad, p. 145; Quincuagésima y última propiedad, p. 145; Capítulo 13, p. 149; VI. Sexta virtud, la modestia, p. 149; Capítulo 14, p. 153; VII. Séptima virtud, la mansedumbre, p. 153; Rabí Maimónides comenta la sentencia de Nuestras Escrituras, diciendo: el espíritu descendio, p. 154; La definición de Aristóteles de la ira en su Libro de Retórica II, p. 154; Aristóteles, Libro Cuarto de la Ética, comentario 17, p. 157; Primera razón, p. 158; Segunda razón, p. 158; Tercera Razón, p. 158; Aristóteles en el séptimo de la Ética, p. 159; Refuta el Autor las tres razones de Séneca, p. 159; Capítulo 15, p. 163; Cuatro complexiones y cuatro condiciones características de la ira, según Nuestras Escrituras: impaciencia, irritabilidad, enojo inmediato e intolerancia, p. 163; Primera condición, el sanguíneo, p. 163; Segunda condición, el melancólico, p. 163; Tercera condición, el colérico, p. 164; Cuarta condición, el flemático, p. 165; Se debe declarar cuatro cosas que se consideran en la ira., p. 166; Admirable ejemplo de Séneca sobre la ira desordenada, p. 169; Capítulo 16, p. 173; Se propone una cuestión: ¿cuál es más digno de ser alabado, el de sangre caliente o el flemático, siendo ambos iguales en virtud de la mansedumbre?, p. 174; ¿Cuál debe ser más alabado: el que siempre fue virtuoso, o aquel que, siendo una vez malo, ¿logró ser bueno?, p. 175; Rabí Maimónides en el comentario de Avot, Capítulo Sexto en el prólogo que hizo de dicho comentario, p. 175; Rabí Maimónides, Mishné Torá Tratado de la penitencia, Capítulo séptimo, p. 176; Se concilian las palabras de Rabí Maimónides mostrando en cómo los arrepentidos no son los penitentes, p. 176; Sentencia de R. Abahu en Bereshit Rabba 2, 5, p. 177; Capítulo 17, p. 181; VIII. Octava virtud, la Afabilidad, p. 181; Se declaran cuatro propiedades que deben hallarse en el Afable., p. 181; Primera Propiedad, p. 182; Segunda Propiedad, p. 182; Tercera propiedad, p. 183; Cuarta propiedad, p. 183; Admirable ejemplo; que se aprende de la reprensión de los compañeros de Job, p. 183; Capítulo 18, p. 187; IX. Novena virtud, la Verdad, p. 187; Se declaran los dos extremos de la verdad, p. 188; Definición de la verdad y la mentira, p. 190; Se declaran las diferencias, p. 191; Primer modo de mentira, p. 191; Segundo modo de mentira tocante al mismo extremo, p. 191; Tercer modo de mentira y toca al extremo del exceso, p. 192; Se declaran dos modos de mentiras en el extremo de la falta, p. 193; Capítulo 19, p. 195; Se reflexiona si la verdad es una virtud intelectual o moral; Rabí Maimónides en su Guía para Perplejos, Primera Parte, Capítulo Segundo, p. 195; Se reflexiona si se debe mentir llevando en ello buen fin o no, p. 196; Primera especie de verdad, p. 196; Segunda especie de verdad, p. 196; Tercera especie de verdad, p. 197; Cuarta especie de verdad, p. 197; Quinta especie de verdad, p. 197; Se declaran doce modos diferentes de mentiras, y que por 4 modos se deja de decir la verdad, p. 198; Primer modo por el cual se deja de decir la verdad, p. 198; Segundo modo, p. 198; Tercer modo, p. 198; Cuarto modo, p. 199; Primer modo de mentira de los doce en que dichas se divide, p. 199; Segundo y tercer modo de mentira, p. 199; Cuarto, quinto, sexto y séptimo modo de mentira, p. 199; Octavo y noveno modo de mentira, p. 200; Décima, undécima y duodécima modos de mentira, p. 200; Esto trata de tres razones dadas por algunos para probar que la mentira está prohibida en todos los tiempos y ocasiones., p. 201; Primera razón, p. 202; Segunda razón. Aristóteles en el primero de la política, p. 202; Tercera razón, p. 202; Se refutan las tres razones citadas, p. 202; Rabí Maimónides, segunda parte, Capítulo 20 de su Guía para Perplejos, p. 206; Glosando esta palabra hebrea Le-etano (Ex. 14:27), p. 206; Capítulo 20, p. 211; X. Décima virtud, la cortesía, p. 211; Se declaran el medio, eligible en esta virtud, y sus dos abominables extremos, p. 212; Se declaran tres propiedades que deben concurrir en el hombre para ser complido en esta virtud de la Cortesía, p. 214; Notas, p. 217; Notas a la Introducción del Traductor, p. 218; Notas al Capítulo 1, p. 218; Notas al Capítulo 2, p. 220; Notas al Capítulo 3, p. 220; Notas al Capítulo 4, p. 221; Notas al Capítulo 5, p. 221; Notas al Capítulo 7, p. 222; Notas al Capítulo 8, p. 223; Notas al Capítulo 9, p. 223; Notas al Capítulo 10, p. 223; Notas al Capítulo 11, p. 223; Notas al Capítulo 12, p. 224; Notas al Capítulo 13, p. 224; Notas al Capítulo 14, p. 224; Notas al Capítulo 15, p. 225; Notas al Capítulo 16, p. 225; Notas al Capítulo 17, p. 226; Notas al Capítulo 18, p. 226; Notas al Capítulo 19, p. 226; Notas al Capítulo 20, p. 227; Agradecimientos, p. 228;
La obra Conducta de Vida, Tomo 2: El regimiento de la vida de R. Moisés Almosnino (1515–1580), presentada en esta primera traducción completa, crítica y anotada por Walter Hilliger, se establece como un tratado de ética moral de profunda sistematicidad y relevancia. El gran logro de R. Almosnino reside en facilitar el camino más corto para acceder a la ética clásica, haciéndola converger con la vasta tradición moral y ética judía. Fundamento Filosófico y Estructura Sistemática: El tratado adopta un marco rigurosamente aristotélico para la definición y clasificación de la virtud. Almosnino postula que la virtud consiste en el punto medio (o punto medio de equilibrio) entre dos extremos viciosos, desviados ya sea por exceso o por falta. La obra se organiza en torno a las doce virtudes morales, un esquema que Almosnino defiende como más adecuado que las cuatro virtudes cardinales de Platón o las siete de la teología cristiana, porque "profundiza más sobre la virtud a través de sus partes, siendo más científica". Entre estas virtudes se detallan la fortaleza (o coraje), la templanza, la liberalidad, la magnificencia, la magnanimidad, y la modestia, explorando sus propiedades y sus opuestos viciosos (por ejemplo, el coraje es el medio entre la cobardía y la osadía). La exposición de cada virtud es exhaustiva y sistemática, como se observa en la descripción de las dieciséis propiedades de la liberalidad, o las cincuenta propiedades atribuidas a la magnanimidad, la cual es considerada la más excelente virtud. La Cuestión del Libre Albedrío y la Omnisciencia Divina: Un punto crucial del Tomo 2 es la refutación de las malas opiniones (antiguas y modernas) que niegan el Libre Albedrío. Almosnino confronta tres posturas principales, incluyendo aquellas basadas en el determinismo (el destino o Mazalot) y el sofisma de que el conocimiento de Dios sobre el futuro anula la libre elección humana. Almosnino ofrece una conciliación, apoyándose en la doctrina de Maimónides. Argumenta que el conocimiento de Dios no impone ninguna necesidad al operador humano, ya que Dios ve todas las cosas (pasadas, presentes y futuras) en un presente perfecto o "instante de eternidad". Este acto de ver, como mirar a otro ejecutar una acción, no fuerza al autor a realizarla. La Luz Divina es entendida como una gracia o ayuda que ilumina el entendimiento humano para que pueda ver el bien, pero es el hombre el que tiene la libertad de disponerse a seguirla o cerrar los ojos. El autor concluye que la acción de Dios concurre en las obras humanas, pero la maldad proviene del propio pecador. Profundidad Erudita y Síntesis de Autoridades: El tratado destaca por su sincretismo y rica erudición. Almosnino entrelaza continuamente la filosofía clásica con la tradición judía (Nuestras Escrituras, Avot, Talmud). Cita extensamente a Aristóteles (especialmente su Ética) para establecer el marco de las virtudes y vicios, y recurre a Maimónides para la teología y la interpretación de la Ley. Además, integra autoridades romanas como Séneca (discutiendo la liberalidad y la ira) y Tulio Cicerón (sobre la fortaleza y la venganza). Aspectos Críticos Destacados: El texto es valioso no solo por la claridad de su enseñanza moral, sino también por el rigor con el que analiza los matices de la conducta humana. Por ejemplo, en el tratamiento de la Verdad (la novena virtud), se discute si es una virtud intelectual o moral, y se desglosan doce modos diferentes de mentiras, incluyendo la "mentira oficiosa" que es lícita si conduce a la paz o a evitar un mal mayor. Asimismo, la Mansedumbre (séptima virtud) se aborda con gran detalle, reconociendo que es casi imposible de conseguir, y se debate si es más loable el virtuoso que lucha contra su temperamento natural (el sanguíneo) o el que posee la virtud con firmeza (el flemático). En definitiva, Conducta de Vida, Tomo 2 ofrece un análisis sistemático y profundo del perfeccionamiento moral, sirviendo como un manual riguroso para aquellos que buscan la excelencia ética a través del balance de la razón y el apetito, tal como lo ejemplifica la figura de Moshé Nuestro Maestro. La traducción de Walter Hilliger y sus notas críticas refuerzan esta estructura, llegando a usar la metáfora moderna de la curva en U invertida para solidificar la comprensión del "punto medio" aristotélico.