En los variados patios de este mundo, una historia se ramifica en otras y eso mismo sucede en El colapso de lo posible. Personajes como el humanoide, Geroch, Tía Olga y una red de voces y tramas germinaciones de un tuit inicial en su big bang incontenible constelan a lo largo del libro, como artificios de una grafía que a cada trazo se expande. G. Guerber crea universos, que a la vez son multiversos literarios. Una escritura venida del futuro, que está más presente que nunca.