Una mujer siria aparece asesinada en su piso en extrañas circunstancias. Todo apunta a que el crimen se cerrará sin resolver, enterrado entre expedientes. Pero el inspector Roma, que no está encargado del caso, no es de esa opinión. Su investigación del asesinato le conducirá a la búsqueda de tres objetos perdidos a lo largo de los siglos, regalos de Tamorlán a Enrique III, rey de Castilla y León. Tres objetos sencillos y una historia enterrada durante más de seis siglos rodeada de codicia, venganzas y muerte. Y es que lo verdaderamente valioso no suele brillar, sino que permanece oculto, esperando a que alguien descubra su color invisible.