Víctor Mejía Henao convierte la enfermedad de su madre, Dora, en una historia tan íntima como incómoda: la de una familia que aprende a golpes que amar también agota. Entre recuerdos, discusiones, ternuras y verdades sin maquillaje, el narrador revela lo que casi nadie se atreve a decir en voz alta: que la vejez puede volverse la edad del estorbo, y que cuidar a un anciano enfermo puede ser, al mismo tiempo, un acto de amor y el origen de una culpa esta no es solo la crónica del alzhéimer: es también el retrato de un país y de una generación enfrentados a la quiebra emocional y económica. La rifa de la madre entre los hijos, la caída de un proyecto familiar que prometía estabilidad y la decisión de internarla en un hogar geriátrico abren una pregunta inevitable: ¿quién cuidará de nosotros cuando el tiempo nos vuelva frágiles? Con humor negro, dolor y lucidez, esta obra sacude, conmueve y deja una urgencia: prepararnos hoy para no convertirnos mañana en la carga de alguien más.