La crudeza de la realidad se transforma en la poesía de la guerra, lamentos de un genocidio que es transmitido en línea, los sonidos en el pavimento originados en la enfermedad misógina, pedestales morales autoimpuestos, el reclamo del tiempo y de la lentitud como parte esencial de la vida arrebatada por la ciudad, fantasmagóricas apariciones de melancolía. Esta colección muestra unas realidades sociales imposibles de no plasmar en texto.