El príncipe Zaleski es el más extravagante detective que ha dado la literatura policíaca. Resuelve intrincados misterios sin levantarse de su otomana, envuelto en una nube de hachís y custodiado por su descomunal criado, el negro volumen contiene las tres narraciones originales que tratan las aventuras de este extraño personaje, nacido de la pluma de M. P. Shiel en las postrimerías del s. XIX: «El linaje de los Orven», «La piedra de los monjes de Edmundsbury» y «La S. E.».Shiel fue un sabio, un heterodoxo y un ser atormentado. Entre sus obsesiones estuvieron la filosofía idealista, el mundo antiguo, las civilizaciones orientales y la poesía romántica y Hammett lo calificó de mago; H. G. Wells, de coloso; J. B. Priestley, de duda, Zaleski es el detective que habrían creado Gautier, Wilde o Valle-Inclán si se hubieran visto llamados por el género policial.
El príncipe Zaleski es el más extravagante detective que ha dado la literatura policíaca. Resuelve intrincados misterios sin levantarse de su otomana.