Almudena siempre ha tenido claro que algún día su torpeza le pasará factura, lo que no imagina es que el precio a pagar será pasar la eternidad en forma de espíritu, signifique eso lo que signifique, en un castillo de la campiña irlandesa. Por suerte no tendrá que hacerlo sola, pues son muchos los que han perdido la vida entre sus muros y siguen atrapados tras ellos, quizá con muertes un poquito más dignas, eso sí, pero de poco les ha servidoPara seguir adelante con su nueva no vida, tendrá que deshacerse de sus ideas preconcebidas del más allá y aliñar su triste historia con alguna que otra no puede descansar ni después de muerta.