El proceso penal es el instrumento por el que se encauza la fuerza coercitiva del Estado que goza, sin duda, del mayor grado de aceptabilidad en una sociedad democrática y donde el ejercicio de la potestad de castigar está sujeto a límites inquebrantables. Por ello, se pretende recordar y reflexionar sobre algunos de los desvelos que despiertan los ideales de la libertad, la democracia, la estabilidad institucional, la igualdad o la exaltación de la dignidad humana.
El libro reflexiona sobre el proceso penal como instrumento del Estado en una sociedad democrática, destacando sus límites y su relación con valores como la libertad, la igualdad y la dignidad humana. Invita a analizar los fundamentos del derecho procesal y su papel en la justicia.