Morada temporal es un libro donde la casa deja de ser un lugar y se vuelve cuerpo, memoria y territorio en disputa. Los poemas que lo conforman avanzan entre habitaciones donde vive la infancia, la herida, el deseo y la pérdida. Lo íntimo no aparece como refugio, sino como un espacio en transformación constante: algo que se construye, se abandona y vuelve a levantarse. Desde distintas voces y geografías, esta antología traza un recorrido por aquello que nos contiene y, al mismo tiempo, nos desborda: una puerta, una cama, un pasillo, un cuerpo que habitar nunca es definitivo.