En los tempranos años noventa, Fuerteventura era un territorio cuya transformación era empujada por el turismo, el dinero y las oportunidades. En ese escenario Morro Jable, oficinas recién abiertas y promesas de «romper el mercado», un empleado bancario narra con nombres, fechas y una memoria obstinadamente detallista su paso por una entidad en plena expansió es la crónica de entrevistas de selección, condiciones laborales ambiguas, jerarquías opacas y decisiones que ponen a prueba la conciencia profesional. Entre la rutina de caja, la trastienda administrativa y la calle que entra en la oficina, el relato va revelando el clima de presión y desprotección que tiene un coste íntimo: miedo, desgaste y huella de un trabajador que reconstruye lo vivido y deja al lector una pregunta incómoda sobre la vulnerabilidad de quienes sostienen, desde abajo, el funcionamiento de las instituciones.