Este libro no se lee: se habita. En sus páginas laten el amor dicho y el que se calla, los instantes que marcan un antes y un después y la certeza de que lo vivido deja huella. Cada poema es una confesión; cada texto, un refugio donde reconocerse. Una obra para quienes han amado, para quienes aman todavía y para quienes saben que hay palabras capaces de cambiarlo todo. Un libro que se abre como un susurro y permanece.