Cuando tuve en mis manos el testamento de Domingo de Luça, aquel que se escribió en la cubierta de la nao María del Juncal por la mano experta del escribano Juan de Blancafor, en el verano del año 1563 y leí las palabras del moribundo que mi cuerpo sea sepultado en este puerto de Plazencia a un lugar donde los que mueren se suelen enterrar comprendí que el camino emprendido era el tenían que mostrar al mundo aquellas huellas para que las mirásemos con respeto.
Cuando tuve en mis manos el testamento de Domingo de Luça, aquel que se escribió en la cubierta de la nao María del Juncal por la mano experta del escribano Juan de Blancafor, en el verano del año 1563 y leí las palabras del moribundo que mi cuerpo sea sepultado en este puerto de Plazencia a un lugar donde los que mueren se suelen enterrar comprendí que el camino emprendido era el correcto. Se tenían que mostrar al mundo aquellas huellas para que las mirásemos con respeto.
Pensamientos del autor Prólogo: la caza de la ballena Capítulo 1 - La vida - Los grandes navegantes - Los buques del descubrimiento - La llegada de los primeros vascos. La herramienta vasca - La ballena y el bacalao. Los objetivos del viaje - La construcción de los buques - El viaje a las tierras nuevas - La vida a bordo - Los asentamientos vascos - Red Bay, patrimonio de la Humanidad - Placentia, la capital de la Terranova francesa Capítulo 2 - La muerte - Muerte de los pescadores vascos. Testamentos - El sudario de Nabarniz - Las lapidas de Placentia - Red Bay (el cementerio de los balleneros vascos) - Las ropas de las tumbas de Saddle Island - La nao San Juan, su hundimiento y recuperacion - Fin de las pesquerias vascas libres Capítulo 3 - La herencia - Los lazos de union entre Euskadi y Canada - La estacion ballenera vasca de Red Bay. Patrimonio de la Humanidad de la Unesco - Las villas vascas - Ballenero Aita Guria centro de interpretación de la ballena (Bermeo) - Costrucción de la réplica de la nao San Juan - Las tejas de los cocederos vascos - El regreso de los vascos. El abrazo - Las reliquias vascas Epílogo