La llegada del fin del mundo era solo cuestión de Nochebuena, mientras familias de todo el planeta se reúnen para celebrar una fecha tan señalada, el equipo de ladrones de Jeremy Darwin planea ejecutar el robo más cuantioso de la historia. Al mismo tiempo, Sam Stone novia de Darwin y mente detrás del golpe cumple arresto domiciliario en casa de sus insoportables padres, acompañada por su mejor sus planes se vienen abajo cuando el planeta sufre el feroz azote de una colosal tormenta de rayos que arrasa hasta el último rincón de la Tierra, aniquilando a la inmensa mayoría de la a una mezcla de ingenio y suerte, Jeremy y Sam logran sobrevivir. Separados por mil trescientos kilómetros, sin forma de comunicarse y sin saber si el otro sigue con vida, emprenden un viaje a pie a través de un país en ruinas, donde la desolación convive con peligros constantes que amenazan cada paso del todo en su contra y el sentido común gritando que es imposible lograrlo, el amor que se profesan les impedirá rendirse. Harán lo que sea necesario para volver a que ambos ignoran la verdad que se oculta tras la verdad insó verdad que lo cambiará todo incluso el género de la propia novela.
Un plan perfecto. Un error imperdonable. Y un mundo que empieza a resquebrajarse.