Treinta Problemas sobre la Creación constituye la primera traducción de la edición latina original publicada en 1635 bajo el título De Creatione Problemata XXX, casi cuatro siglos después de su aparición. Esta obra rara es introducida por Seymour Feldman, filósofo y reconocido traductor del rabino Leví ben Gershon (Gersónides/Ralbag), quien nos invita a una exploración rigurosa de un debate que atraviesa la filosofía antigua, medieval y moderna: ¿el universo fue creado o existe desde toda la eternidad? Menasseh ben Israel asume este desafío intelectual recurriendo no solo a las fuentes judías, sino también a los Sabios de las naciones. Se dedica entonces a refutar los argumentos a favor de la eternidad del mundo y a defender la tesis de la creación, apoyándose en razonamientos filosóficos y científicos. Así, Menasseh, en calidad de guardián del pensamiento clásico, se alzó contra el pensamiento moderno que, sin comprenderlo, lo recusa y, sin leerlo, lo repudia hasta nuestros días:«De Creatione Problemata XXX con su estilo escolástico seco, una abundancia de citas de un entramado de fuentes y temas notablemente arcaicos no es el mejor Menasseh.» - Nadler (2018, «Pedante, pretencioso y banal» - Roth (1945, p. 91)«Un librito bastante trivial» - Offenberg (2011, p. 19)Esta edición en lengua moderna restituye a Menasseh ben Israel el honor que le fue eclipsado y corrige la negligencia intelectual e histórica para frente a él.
Treinta problemas sobre la creacion de Menasseh ben Israel, con introducción de Seymour Feldman, explora el debate sobre Génesis y la defensa judía de la creación ex nihilo frente a la eternidad del universo. Menasseh recurre a Maimónides y fuentes rabínicas para refutar la materia eterna, aborda cronología, mundos previos, almas, ángeles y el propósito divino de la creación.
Treinta Problemas sobre la Creación: Prólogo: Medio milenio de marginación ; Índice de los Problemas ; Introducción de Seymour Feldman ; Problema 1: ¿Se puede tener fe en el capítulo que postula que el mundo tuvo un comienzo? ; Problema 2: Maimónides reintegra la creación del mundo entre los principios fundamentales de la fe. ; Problema 3: ¿Se puede certificar que todas las cosas fueron creadas a partir de la nada? ; Problema 4: ¿Y si se pudiera probar que la materia fue creada basándose en los escritos de Dios? ; Problema 5: Pero si la teoría contraria existe razonablemente, ¿se puede afirmar que algo fue creado a partir de la nada? ; Problema 6: Si Moisés forjó de la nada la historia de la creación del mundo a partir de su genio, o si adquirió su conocimiento, ¿fue por tradición o por revelación? ; Problema 7: ¿Y si el misterio de la creación conocido por tantos hombres como Set, Matusalén, Noé, Shem y los Padres, hubiera sido igualmente conocido por todos los demás hombres? ; Problema 8: ¿La observancia del Shabbat era respetada solo entre los hebreos o también entre los otros pueblos? ¿Y cuándo fue instituida esta ceremonia? ; Problema 9: ¿Con qué mes comienza el mundo? ; Problema 10: Si se cree que el mundo fue creado, ¿lo fue en el espacio de seis días sucesivos o, como algunos afirman, en un instante? ; Problema 11: Como este espacio-tiempo de seis días, durante el cual el mundo fue creado, tiene algo de misterioso en sí, ¿podría ser que haya existido de ese modo sin intención mística? ; Problema 12: ¿Y si otros mundos hubieran existido antes que el nuestro? ; Problema 13: ¿Emana el mundo directamente de Dios, como se dice? ¿O fue necesario usar un intermediario? ; Problema 14: Si, desde Maimónides, se puede probar la existencia de los cuatro elementos, y si alguien ha hecho uso de ellos, ¿son suficientes cuatro elementos? ; Problema 15: Si las almas fueron creadas al comienzo del mundo, ¿ocurrió lo mismo con los cuerpos? ; Problema 16: ¿Qué día fueron creadas las almas humanas? ; Problema 17: ¿Debe entenderse la creación del Paraíso literalmente o bien metafóricamente? ; Problema 18: ¿Qué día fue creado el Paraíso? ; Problema 19: Durante la creación del mundo, ¿fue creado el Infierno o no? ; Problema 20: ¿Qué día fue creado el Infierno? ; Problema 21: ¿Y si, independientemente del Paraíso lugar de las recompensas y del Infierno lugar de los castigos, existiera un lugar en la periferia que el pueblo llama Purgatorio? ; Problema 22: ¿Fueron creados los demonios durante la creación del mundo o no? ; Problema 23: ¿Qué día fueron creados los demonios? ; Problema 24: ¿Comenzaron los Ángeles al mismo tiempo que el mundo o antes de él? ; Problema 25: ¿Se hace o no mención de la creación de los ángeles en el Génesis? ; Problema 26: ¿Qué día fueron creados los ángeles? ; Problema 27: ¿Y si, excepto los ángeles y los espíritus de los que hemos hablado hasta ahora existieran otras cosas particulares que hubieran sido creadas por la causa primera? ; Problema 28: ¿Cuál era la opinión de los antiguos sobre la redondez del cielo? ; Problema 29: ¿Cuál es la causa final de la creación del mundo? ; Problema 30: Si el mundo es eterno, ¿es alterable? ; Carta dedicatoria por Menasseh ; Prefacio al Lector de Menasseh ; Apéndice ; Notas ; Agradecimientos
La obra Treinta problemas sobre la creación (De Creatione Problemata XXX), escrita por Menasseh Ben Israel (1604-1657) y publicada originalmente en latín en 1635, se presenta en esta edición como la primera traducción en prosa castellana, crítica y anotada, por Walter Hilliger. La importancia de esta nueva edición radica en rescatar una obra que, según el prólogo, permaneció "olvidada durante casi medio milenio" y fue objeto de una notable marginación académica. Se la considera una obra maestra de la literatura sefardí clásica. Temática y Argumentación El núcleo filosófico del tratado gira en torno a la creación del universo por Dios. Menasseh aborda la contradicción histórica entre la tesis bíblica de un universo que tuvo un comienzo y la doctrina aristotélica de la eternidad del cosmos. Inspirado en Maimónides, el autor defiende audazmente la doctrina de la creación ex nihilo (a partir de la nada). A lo largo de los treinta problemas, Menasseh explora puntos fundamentales de la fe y la cosmología, contrastando ideas filosóficas con la exégesis bíblica y rabínica. Entre los problemas más destacados se encuentran: Estatus de la Creación: Menasseh argumenta que la creación del mundo debe ser contada entre los principios fundamentales de la fe, vinculándola específicamente al cuarto principio de Maimónides (la eternidad de Dios). El autor afirma que la creación es el fundamento de la Torá y que su negación convierte a uno en hereje. Modalidad de la Creación: Se aborda la creación ex nihilo refutando la teoría platónica de una materia eterna preexistente. Menasseh utiliza argumentos filosóficos y citas bíblicas y midráshicas (como el encuentro entre Rabino Gamaliel y un filósofo pagano) para defender que Dios creó incluso la materia prima. También discute si la creación ocurrió en seis días sucesivos o en un instante, prefiriendo la opinión de los seis días para mostrar el orden y la dependencia de las cosas. Seres Espirituales: Se dedica una parte significativa a la naturaleza y creación de las almas humanas y los ángeles, a los que llama "sustancias espirituales". Menasseh sostiene que las almas humanas preexisten a sus cuerpos y que, junto con los ángeles, fueron creadas el primer día (la creación de la luz). Además, afirma la existencia de otros seres creados por la causa primera, como las Sephiroth cabalísticas, que interpreta como las Ideas de Platón o las perfecciones divinas. Propósito y Duración: Se debate la causa final de la creación, rechazando la depreciación del hombre hecha por Maimónides y concluyendo que todo ha sido hecho para el hombre justo. Además, Menasseh se alinea con la opinión cabalística de que el mundo tendrá un fin (desaparecerá en seis mil años, y el cielo en cincuenta mil), argumentando que la destructibilidad del mundo refuerza la creencia en que fue creado. Estilo y Recepción Histórica El estilo de la obra se caracteriza por su retórica clásica y su naturaleza escolástica seca. Menasseh recurre a una vasta amalgama de fuentes, incluyendo a Maimónides, Gersónides, Isaac Abravanel, Judah Halevi, Filón de Alejandría, Platón y Aristóteles. La marginalización del libro se explica por varias razones: 1. División Académica: La separación entre las facultades de Letras Clásicas y Estudios Orientales durante 300 años. 2. Materialismo Moderno: El rechazo del "materialismo en el seno de la academia moderna" a conceptos heterónomos y espirituales. 3. Crítica Estilística: La obra fue criticada por su "estilo escolástico seco" y la abundancia de citas. 4. "Desfase Identitario": La obra no fue totalmente aceptada por ningún grupo: era considerada "demasiado judío para los cristianos, demasiado cristiano para los judíos," y tildada de "pedante, pretencioso y trivial" por algunos historiadores. Sin embargo, a pesar de estas críticas históricas, la obra de Menasseh Ben Israel se defiende por trascender estas fronteras, ofreciendo una visión universal de la tradición sefardí clásica que desafía la barrera del tiempo. El autor mismo, anticipando las críticas, citó un prefacio donde afirmaba que la malevolencia de sus detractores solo conseguía hacerlo "aún mejor". La edición incluye la introducción de Seymour Feldman, que destaca la relevancia de los temas de la creación y la inmortalidad para el contexto intelectual de la época de Menasseh, particularmente en relación con pensadores como Spinoza, quien fue maestro en la escuela a la que Menasseh asistió. La traducción de Hilliger y la introducción de Feldman buscan, por lo tanto, revalorizar esta importante contribución a la teología filosófica judía.