Una nostalgia que acabaría en diez minutos se escribe y se manifiesta de diferentes formas: los golpes producto del desorden simbólico masculino, lo contrario a la vida como expresión última, el amor y el deseo como lo único importante durante el fin del mundo, la sonrisa como el último regalo, la nostalgia del final, las decisiones definitivas del mal amor, el fin como un sueño, como dormir o inventarse mundos y excusas. Todo esto recorre las páginas de esta colección de cuentos sobre el fin.