Poco se ha investigado, sin embargo, sobre su vida, sus acciones y su obra de gobierno. Fue asesinado en julio de 1,957, cuando era presidente del país, pero su muerte nunca fue realmente aclarada, pues nunca se le investigó con seriedad, ni el proceso que siguió al magnicidio ni -más tarde- por historiados preocupados por conocer la verdad de lo acontecido.
El coronel Carlos Castillo Armas es una de las figuras más vilipendias de la historia de Guatemala